Apenas hace unos días el Rio Lerma había vuelto a su nivel después de ocasionar daños severos en los cultivos y afectaciones en aproximadamente 500 viviendas. La alerta ha regresado debido a que el afluente sigue creciendo y ha alcanzado ya zonas urbanas en Numarán, Penjamillo y Santa Ana Pacueco, además de que los daños al agro van en aumento.
Se estima que en las tres ocasiones en que el Lerma se ha desbordado durante la presente anualidad (junio, agosto y septiembre) se han afectado más de 7 mil 500 hectáreas de cultivos en los municipios de Penjamillo, Sixto Verduzco, Angamacutiro, Numarán y La Piedad.
El director de Desarrollo Agropecuario de Penjamillo, Miguel Ángel Martínez Ruíz sostuvo que el siniestro de inundación continúa presente en Penjamillo y que no es precisamente porque el río haya desbordado, sino por la misma situación de que se cierran las compuertas y toda el agua pluvial que capta el propio municipio no puede desembocar y procede a estancarse.
Con ello dijo, se produce la inundación y máximo cuando no están operando debidamente las bombas que hacen la labor de rebombeo en las compuertas de El Palmito.
Cabe indicar que además del siniestro que sufren los campos agrícolas, el miércoles pasado se registró una fuerte tormenta en gran parte del municipio y sus alrededores lo que originó el desbordamiento de un arroyo que provocó a su vez la inundación de algunas viviendas tanto de la cabecera municipal como de algunas comunidades.
Concretamente en la comunidad de La Luz, la dirección de Obras Públicas estuvo trabajando en la colocación de bordos para evitar mayor afectación a las viviendas, toda vez que por dicha comunidad atraviesa un arroyo que desemboca precisamente al dren y que esta retachando ante la situación que impera en las compuertas.
En algunas casas el agua subió hasta 50 centímetros en tanto que los cultivos permanecen anegados reportándose hasta ahora un promedio superior a las mil 800 hectáreas dañadas por dicho fenómeno.
En el municipio de Sixto Verduzco, el edil Alejandro Avilés Valadez señaló que existe el riesgo de que nuevamente se vean afectadas las viviendas que se encuentran asentadas en las comunidades del Rodeo, San Isidro y San Antonio Corupo, dado que hace apenas 10 días el desbordamiento del Lerma provocó inundaciones en las casas.
En el municipio de Numarán, las afectaciones son en el campo principalmente, aunque existe el temor de los vecinos de las comunidades de Pueblo Nuevo, El Palmito, Unión de Guadalupe y de la cabecera municipal de que el nivel del Lerma aumente y se inunden sus viviendas.
En tanto, en la comunidad de Santa Ana Pacueco, perteneciente al vecino municipio de Pénjamo, existen por lo menos 100 viviendas que se encuentran abandonadas por sus moradores, debido a que el líquido dentro de las habitaciones ha alcanzado hasta los 35 centímetros de altura.
Se estima que en las tres ocasiones en que el Lerma se ha desbordado durante la presente anualidad (junio, agosto y septiembre) se han afectado más de 7 mil 500 hectáreas de cultivos en los municipios de Penjamillo, Sixto Verduzco, Angamacutiro, Numarán y La Piedad.
El director de Desarrollo Agropecuario de Penjamillo, Miguel Ángel Martínez Ruíz sostuvo que el siniestro de inundación continúa presente en Penjamillo y que no es precisamente porque el río haya desbordado, sino por la misma situación de que se cierran las compuertas y toda el agua pluvial que capta el propio municipio no puede desembocar y procede a estancarse.
Con ello dijo, se produce la inundación y máximo cuando no están operando debidamente las bombas que hacen la labor de rebombeo en las compuertas de El Palmito.
Cabe indicar que además del siniestro que sufren los campos agrícolas, el miércoles pasado se registró una fuerte tormenta en gran parte del municipio y sus alrededores lo que originó el desbordamiento de un arroyo que provocó a su vez la inundación de algunas viviendas tanto de la cabecera municipal como de algunas comunidades.
Concretamente en la comunidad de La Luz, la dirección de Obras Públicas estuvo trabajando en la colocación de bordos para evitar mayor afectación a las viviendas, toda vez que por dicha comunidad atraviesa un arroyo que desemboca precisamente al dren y que esta retachando ante la situación que impera en las compuertas.
En algunas casas el agua subió hasta 50 centímetros en tanto que los cultivos permanecen anegados reportándose hasta ahora un promedio superior a las mil 800 hectáreas dañadas por dicho fenómeno.
En el municipio de Sixto Verduzco, el edil Alejandro Avilés Valadez señaló que existe el riesgo de que nuevamente se vean afectadas las viviendas que se encuentran asentadas en las comunidades del Rodeo, San Isidro y San Antonio Corupo, dado que hace apenas 10 días el desbordamiento del Lerma provocó inundaciones en las casas.
En el municipio de Numarán, las afectaciones son en el campo principalmente, aunque existe el temor de los vecinos de las comunidades de Pueblo Nuevo, El Palmito, Unión de Guadalupe y de la cabecera municipal de que el nivel del Lerma aumente y se inunden sus viviendas.
En tanto, en la comunidad de Santa Ana Pacueco, perteneciente al vecino municipio de Pénjamo, existen por lo menos 100 viviendas que se encuentran abandonadas por sus moradores, debido a que el líquido dentro de las habitaciones ha alcanzado hasta los 35 centímetros de altura.
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